«¿Cuánto hay que poner en Google para conseguir pacientes?». La pregunta llega pronto, a veces antes de haber visto la web. Tiene sentido querer una cifra, pero el presupuesto necesita algunas respuestas alrededor: qué servicio se anunciará, dónde está el centro, qué encontrará quien haga clic y quién atenderá su consulta. Sin eso, un importe mensual puede sonar muy concreto y describir bastante poco.
Esta guía prepara la inversión en Google Ads de una clínica estética para 2027. Está elaborada el 19 de octubre de 2026, con documentación vigente y un ejercicio económico propio. Los importes del ejemplo son ilustrativos, sin IVA; no anuncian tarifas de LTM, precios futuros del clic ni resultados esperados. El objetivo es que puedas pedir una propuesta, entender sus partidas y reconocer qué información permitirá decidir si la campaña merece continuidad.
Separar los costes antes de decidir la inversión
El dinero destinado a Google paga la difusión de los anuncios. Los honorarios de gestión pagan el trabajo del equipo: preparar y revisar campañas, analizar lo observado y coordinar cambios. Puede haber una puesta en marcha inicial y un proyecto de página o medición que necesite presupuesto propio. Una propuesta útil identifica esas partidas, explica qué incluye cada una y permite saber qué recibirá el centro cuando se termina el trabajo.
Nuestro servicio de Google Ads para clínicas estéticas concreta el encargo alrededor de esa separación. En los precios publicados de LTM, las campañas se plantean dentro de un alcance a medida y los medios se pagan a la plataforma. El presupuesto específico debe confirmar gestión, preparación y producción. Una cuota de redes o de SEO no permite deducir que ese trabajo publicitario esté contratado, aunque los equipos puedan coordinarse.
Cuenta, estructura, anuncios y medición acordada.
Revisiones, análisis y coordinación del trabajo.
Importe destinado a la difusión en Google.
Página o integración, si requiere un proyecto aparte.
Imaginemos un primer trimestre con 1.200 € de preparación, 450 €/mes de gestión y 900 €/mes asignados a medios. El cálculo es 1.200 + 1.350 + 2.700 = 5.250 €. Supone tres mensualidades completas, una sede, un idioma y una página existente utilizable. Quedan fuera una web nueva, nueva fotografía y conexiones personalizadas. Son hipótesis para explicar el presupuesto, sin asociarlas a una oferta de la agencia ni a un cliente real.
Pregunta también cómo se controla el gasto. Google diferencia el presupuesto diario medio de los límites de gasto: no implica consumir exactamente lo mismo cada día. El gestor debe explicar la configuración elegida, sus límites y qué sucede cuando cambia el presupuesto o el periodo. Reserva una persona que apruebe ampliaciones y deja constancia del importe, la fecha y el motivo de cada cambio.
Una primera campaña necesita una oferta y un destino reconocibles
Para este ejercicio nos centramos en campañas de búsqueda de Google, una parte de Google Ads. La preparación comienza con un servicio que la clínica ofrece y puede atender, una ubicación real y las búsquedas que interesa estudiar. Conviene revisar el histórico disponible, los términos del mercado y el recorrido completo hasta recepción. Un primer encargo puede concentrarse en una línea concreta para que las decisiones sean manejables; la selección debe responder a la situación del centro.
La página de llegada necesita corresponder al anuncio. Quien busca información de un servicio debería encontrar una explicación revisada, el equipo responsable, la ubicación y una forma clara de contacto. Una portada general puede quedarse corta si obliga a recorrer toda la web para localizar esa información. La guía de qué debe tener la web de una clínica estética ayuda a revisar el destino antes de comprar más visitas.
El rediseño de New Vision publicado por Nuriia Akhmetova en Behance reúne presentación, servicios, retrato y adaptación móvil. Nos sirve para observar los materiales que participan en una página y conversar sobre su composición. Su imagen no demuestra rendimiento publicitario ni representa un proyecto de LTM. Para tu campaña habrá que preparar un destino propio y comprobar cómo funciona con la información real de la clínica.

Antes del lanzamiento, realiza un ensayo desde el móvil: entrar por la página prevista, entender la oferta y enviar una solicitud de prueba identificada como tal. Comprueba qué llega y quién lo recibe. Si la reserva termina en otra herramienta, revisa también ese paso. La propuesta debe indicar quién corrige los problemas detectados. El trabajo publicitario depende de ese recorrido tanto como de las decisiones que se toman dentro de la cuenta.
Coste por consulta, por cita y por asistencia: tres cuentas distintas
Una consulta recibida expresa interés; una cita confirmada requiere un acuerdo; una asistencia acredita que la visita tuvo lugar. El coste cambia según el estado que uses como denominador. Para leer el informe, acuerda definiciones y evita contar como nuevas consultas cada mensaje de una misma conversación. El centro debe poder revisar qué representa el total y qué solicitudes no corresponden al servicio o al área que se está anunciando.
Continuemos con un mes posterior al arranque del ejercicio. Supongamos un gasto efectivo de 900 € en medios y 450 € de gestión. Recepción valida treinta consultas únicas atribuidas a esa campaña, doce citas confirmadas y nueve asistencias dentro del grupo revisado. Son resultados ficticios para mostrar divisiones, no una previsión ni una tasa de referencia. El cálculo mensual excluye los 1.200 € iniciales; el presupuesto trimestral anterior sí los incluye.
| Estado del ejercicio | Solo medios: 900 € | Medios y gestión: 1.350 € |
|---|---|---|
| 30 consultas únicas | 30 € por consulta | 45 € por consulta |
| 12 citas confirmadas | 75 € por cita | 112,50 € por cita |
| 9 asistencias | 100 € por asistencia | 150 € por asistencia |
Estos costes describen el ejercicio con dos bases de gasto explícitas. No incorporan el coste asistencial, nuevas ventas, recurrencia ni margen. Para evaluar el conjunto de la inversión de otro periodo habrá que incluir sus costes correspondientes y esperar a que las citas puedan revisarse. Una campaña reciente puede tener solicitudes todavía abiertas. Comparar sus asistencias con un mes ya cerrado sin explicar esa diferencia deja una conclusión bastante coja.
El coste por consulta tampoco debería convertirse en el único criterio. Revisa si el servicio anunciado coincide con lo que se solicita, si hay disponibilidad y si recepción puede responder. Una consulta económica fuera de zona puede aportar poco al centro. La guía de consultas que no llegan a convertirse en citas permite profundizar en esas pérdidas y en la coordinación necesaria para entenderlas antes de aumentar el presupuesto.
Revisar anuncio, página y segmentación antes de prometer una campaña
La política de salud y medicamentos de Google establece restricciones según contenido y ubicación. La revisión debe considerar anuncios, búsquedas previstas y páginas de destino. Los requisitos de una actividad no se trasladan automáticamente a todas las clínicas. El responsable debe comprobar el servicio concreto y las condiciones aplicables antes de cerrar el lanzamiento.
Google considera sensibles determinadas categorías de salud, incluidos procedimientos invasivos, en su política de publicidad personalizada. Eso limita ciertas audiencias creadas por el anunciante. Una propuesta no debería incorporar remarketing por defecto sin revisar su encaje. La agencia debe explicar qué opciones puede utilizar para el encargo y revisarlas si cambia el contenido anunciado. Preparar la campaña no garantiza su aprobación.
La clínica aporta información profesional y valida los mensajes que describen su atención. El equipo de campaña prepara textos y destinos dentro de ese marco. Si una pieza requiere cambios, conviene identificar qué se revisa y cómo afecta al calendario. Pide también la lectura de la página completa: una frase prudente en el anuncio puede llevar a un destino que cuenta otra cosa. La revisión tiene que seguir el recorrido que verá la persona.

Likha, proyecto digital de WONDR recogido en Awwwards, permite observar cómo retrato, color y tipografía construyen una presentación común. Es una referencia para conversar sobre dirección visual, no sobre aprobación de anuncios o resultados. Vuestra campaña necesita materiales propios y mensajes revisados. Cuando la imagen y la información responden al mismo encargo, resulta más fácil mantener la continuidad entre anuncio, página y primera conversación con el centro.
Medir algo que recepción pueda reconocer
La medición de conversiones de Google Ads depende de las acciones configuradas. Antes de interpretar un total, pregunta qué cuenta: pulsaciones, formularios enviados u otra acción comprobada. Un clic en el teléfono no acredita que alguien haya contestado. La configuración debe describir esa diferencia y probar que registra lo previsto, sin duplicar la misma acción mediante dos fuentes.
El registro del centro puede aportar otra capa: consultas únicas, contacto atendido, citas y asistencia. Acordad cómo se relacionan con la campaña cuando hay evidencia suficiente, y conservad el origen desconocido cuando no la haya. El informe de marketing puede trabajar con totales y motivos organizativos. No necesita incluir historias clínicas. Cualquier conexión adicional entre herramientas requiere una revisión específica de su finalidad, datos y condiciones antes de implementarla.
Lo que registra la configuración de la campaña.
Una solicitud única que el centro puede comprobar.
Estados que se contrastan con recepción.
En cada revisión reúne gasto efectivo, cambios realizados, búsquedas observadas y contactos que se pueden validar. Explica también qué falta para decidir. Si el destino falla, necesita corrección; si las consultas no encajan, habrá que revisar mensaje y alcance; si faltan datos, el informe debe decirlo. La comparación de Google Ads e Instagram Ads ayuda a estudiar el canal cuando la duda va más allá de ajustar una campaña existente.
Un primer trimestre con decisiones y responsables
El calendario de 2027 puede empezar con preparación, validación y una primera prueba acordada. El siguiente periodo revisa lo publicado, la medición y las conversaciones atendidas. La evaluación del trimestre decide qué continuar, corregir o ampliar según la evidencia disponible. Son hitos de trabajo, sin una fecha prometida de rentabilidad. El centro debería reconocer qué se ha entregado aunque todavía no haya suficiente información para responder todas las preguntas comerciales.
Deja identificados la cuenta de la clínica, la facturación y los accesos de cada proveedor. Si cambia el equipo, el histórico debe poder revisarse y el siguiente responsable necesita conocer la configuración y las tareas pendientes. La guía de traspaso al cambiar de agencia desarrolla esa entrega. Son condiciones que merece la pena aclarar mientras se prepara el primer encargo.
La web de Odyssée, de Nightjar, recogida en Awwwards, presenta una dirección visual reconocible. La incluimos como referencia para pensar cómo conservar esa coherencia durante cambios de página y nuevas piezas. Su imagen no acredita campañas ni resultados de LTM. El diseño del destino y el mantenimiento posterior deben quedar asignados a alguien, para que la campaña no dependa de una corrección que ninguno de los proveedores tenía prevista.

Cuéntanos qué servicio quieres dar a conocer en 2027, dónde está la clínica y cómo atendéis hoy las consultas. Si existen campañas, partiremos de su histórico con el acceso que acordemos. En Lead The Mood prepararemos un encargo con puesta en marcha, gestión, medios y destino identificados. Así podrás decidir qué inversión probar y con qué información revisar sus siguientes pasos, sin comprar un número de pacientes escrito antes de conocer vuestro centro.