Identidad corporativa
Una marca no es un logo: es lo que la gente recuerda de ti. Construimos identidades con concepto y las aplicamos hasta el último soporte.
Qué hacemos
Antes del primer boceto definimos qué eres y qué no: posicionamiento, valores, tono y territorio visual. Sin ese trabajo, el diseño es decoración.
De ahí sale una identidad coherente —logo, tipografías, color, sistema gráfico— y su manual de uso, para que la marca no se deforme en cuanto la toque otra persona.
Y la aplicamos: papelería, catálogos, packaging, señalética, presentaciones, redes. La marca vive donde se usa.
Qué lugar ocupas en la cabeza de tu cliente y cuál quieres ocupar.
Naming si hace falta, logo, línea gráfica y sistema visual.
Reglas de uso claras para que nadie la rompa.
Tarjetas, carpetas, plantillas y presentaciones.
Catálogos, packaging, rotulación y soportes digitales.
Todos los originales, en todos los formatos, son tuyos.
Entendemos negocio, competencia y percepción actual.
Territorio y plataforma de marca, validados contigo.
Identidad visual y sistema gráfico completo.
Manual y despliegue en todos los soportes.
Cada sector tiene un problema distinto. Entra en el tuyo y verás cómo aplicamos Branding e Identidad con una propuesta propia.
No. El logo es una pieza pequeña de un sistema. Trabajamos posicionamiento, identidad visual completa, manual y aplicaciones. Si solo necesitas un logo, probablemente no somos tu mejor opción.
Una, bien argumentada, con sus variantes y aplicaciones. Presentar cinco caminos distintos suele significar que no se ha hecho el trabajo estratégico previo.
Sí, todos: originales vectoriales, versiones para cada uso y manual. Sin dependencias de agencia.
Sí, es un caso muy habitual. Se trabaja una evolución que moderniza sin romper el vínculo con quien ya te conoce.
Revisamos redes, web, buscadores y email. Te entregamos un informe claro con qué funciona, qué te frena y qué haríamos primero. Sin compromiso.