Comercio Local
El escaparate es tu principal soporte publicitario. Casi nadie lo diseña como tal.
Un comercio de barrio tiene un soporte publicitario que ninguna marca online puede comprar: una calle por la que pasa gente todos los días. Y sin embargo lo más habitual es un rótulo heredado, cartelería improvisada en A4 y bolsas genéricas.
El trabajo empieza por decidir qué tipo de tienda eres: de producto seleccionado, de precio, de especialidad, de servicio. Cada una pide un registro distinto, y la sensación de tienda genérica viene casi siempre de no haber decidido eso.
Después la aplicación física, que en comercio es lo que más rinde: rótulo y fachada, escaparate con jerarquía —qué se ve desde el otro lado de la calle y qué se lee al pasar—, cartelería interior de sección y precio, etiquetado, y la bolsa, que es publicidad andando por el barrio y que casi nadie aprovecha.
Y la coherencia con lo digital: que la ficha de Google, el perfil de redes y la web —si la hay— se vean como el mismo sitio que el cliente encuentra al entrar. Esa continuidad es lo que hace que una tienda pequeña parezca sólida.
No hace falta un presupuesto grande: en comercio, ordenar y aplicar bien un sistema sencillo cambia más la percepción que un rediseño ambicioso mal aplicado.
Qué tipo de tienda eres y para qué cliente.
Sistema sencillo pensado para aplicarse bien.
Con jerarquía: qué se ve de lejos y qué al pasar.
Sección, precio y producto, coherentes.
Publicidad andando por el barrio.
Que Google y redes se vean como la misma tienda.
Entendemos negocio, competencia y percepción actual.
Territorio y plataforma de marca, validados contigo.
Identidad visual y sistema gráfico completo.
Manual y despliegue en todos los soportes.
El comercio de proximidad compite de forma distinta según el barrio y la ciudad. Elige tu zona.
Se puede dimensionar bastante por debajo del proyecto de identidad completo si el alcance es rótulo, escaparate, cartelería y bolsa. Lo vemos según lo que necesites de verdad.
Depende. Si el nombre está muy reconocido en el barrio, se trabaja evolución y no ruptura: modernizar sin que el cliente de siempre deje de reconocerte.
El escaparate y la bolsa. El escaparate porque lo ven todos los que pasan; la bolsa porque circula por el barrio durante horas.
El diseño y las artes finales sí. La fabricación la coordinamos con rotulistas de la zona pero la contratas tú, para que no pagues intermediación.
Revisamos redes, web, buscadores y email. Te entregamos un informe claro con qué funciona, qué te frena y qué haríamos primero. Sin compromiso.