Comercio Local
Tu asesoramiento es lo único que el marketplace no puede copiar. Ponlo por escrito.
Un comercio especializado tiene un activo que no aparece en ningún balance: saber de lo que vende. El dependiente que lleva quince años recomendando sabe qué producto va bien para cada caso, qué falla, qué dura y qué no merece la pena. Ese conocimiento es exactamente lo que la gente busca en Google antes de comprar, y casi nunca está publicado en ninguna parte.
El contenido que funciona es el de asesoramiento: cómo elegir entre dos productos, qué mirar antes de comprar, cómo cuidarlo para que dure, qué errores comete todo el mundo. Es contenido que responde a búsquedas reales, que posiciona bien porque tiene criterio verdadero detrás, y que genera exactamente el tipo de confianza que hace que alguien prefiera pagarte a ti antes que comprar en un marketplace.
También funciona el contenido de producto seleccionado: por qué trabajas estas marcas y no otras, qué diferencia hay entre gamas, qué recomiendas para cada uso. Eso te separa del catálogo infinito, que precisamente no puede recomendar nada.
Y el contenido de barrio: lo que pasa en tu calle, colaboraciones con negocios vecinos, tu papel en el sitio. Es lo que convierte una tienda en parte de un lugar, y eso no se compra.
La producción es sencilla: partimos de las preguntas que ya te hacen cada semana en el mostrador. Ahí está todo el contenido que necesitas para un año.
Cómo elegir, qué mirar, qué errores evitar.
Cómo alargar la vida de lo que vendes.
Por qué estas marcas y no otras.
Lo que te hace parte del sitio.
Enfocado a las búsquedas previas a la compra.
A partir de lo que ya te preguntan cada semana.
Definimos línea editorial y mapa de temas.
Búsquedas, competencia y fuentes internas.
Redacción, edición y maquetación optimizada.
Publicación, enlazado y reparto en redes y newsletter.
El comercio de proximidad compite de forma distinta según el barrio y la ciudad. Elige tu zona.
De las preguntas que ya te hacen en la tienda. Anotamos lo que te preguntan durante unas semanas y de ahí sale el plan editorial de un año entero, con la ventaja de que ya sabes que interesa.
Al contrario: el que llega a tu guía y ve que sabes, viene a comprarte a ti. El marketplace tiene catálogo, pero no puede recomendar nada, y en producto de cierta implicación eso decide.
Una pieza al mes bien hecha basta para empezar. El contenido de asesoramiento envejece muy bien: una buena guía sigue trayendo gente años después.
Escribimos nosotros a partir de una conversación contigo. Tú pones el criterio, que es lo que no se puede subcontratar; nosotros lo convertimos en algo publicable y encontrable.
Revisamos redes, web, buscadores y email. Te entregamos un informe claro con qué funciona, qué te frena y qué haríamos primero. Sin compromiso.