Comercio Local
Contra Amazon se gana con criterio, cara y barrio. Nada de eso lo puede copiar un marketplace.
Un comercio pequeño no puede competir en catálogo ni en precio, pero tiene tres cosas que el marketplace no tendrá nunca: criterio de selección, personas con cara y pertenencia a un barrio. Las redes son exactamente el sitio donde eso se puede enseñar.
Funciona el producto explicado: por qué has elegido esto y no lo otro, en qué se diferencia, cómo se usa, cómo se cuida. Ese asesoramiento es lo que justifica pagarte a ti, y además genera búsquedas de nicho que el gigante no cubre. Funciona enseñar quién está detrás: tú, tu equipo, la trastienda, el proceso de recibir género. Y funciona el barrio: colaborar con negocios vecinos, participar en lo que pasa en la calle, ser parte del sitio.
No funciona el catálogo sin criterio, ni la oferta constante —que te convierte en el marketplace pobre—, ni el contenido genérico que podría ser de cualquier tienda del país.
Y hay una pieza que multiplica todo lo anterior: convertir seguidor en cliente recurrente capturando su contacto. Un canal de difusión de WhatsApp, una lista de correo o simplemente saber quién es la gente que te compra. Los seguidores son de la plataforma; la lista es tuya.
Por qué lo has seleccionado, que es lo que te diferencia.
La cara detrás del mostrador, que el marketplace no tiene.
Colaboraciones y presencia en lo que pasa en la calle.
Foto y vídeo de tu espacio y tu género real.
Convertir seguidor en lista propia y recurrencia.
Visitas a tienda influidas y crecimiento de la lista.
Revisamos tu presencia actual y la de tu competencia directa.
Definimos tono, pilares de contenido, formatos y calendario.
Creamos y programamos. Tú apruebas antes de que salga.
Informe mensual y ajuste de lo que no rinde.
El comercio de proximidad compite de forma distinta según el barrio y la ciudad. Elige tu zona.
Poco: producimos nosotros en una sesión periódica en tu tienda y tú apruebas. Lo que sí pedimos es que nos cuentes qué género entra y qué te preguntan los clientes, que es de donde sale el mejor contenido.
Muchos menos de los que crees. Trescientos vecinos que te compran valen más que cinco mil seguidores de cualquier sitio. El objetivo nunca es la cifra, es el flujo de gente en tienda.
Suele ser lo que mejor funciona: menos competencia y una comunidad muy definida. Cuanto más de nicho, más fácil es ser referencia.
Para comercio de proximidad, un canal de difusión de WhatsApp suele rendir más que el email, porque se lee. El email es mejor para contenido más largo y para segmentar. Se pueden llevar los dos.
Revisamos redes, web, buscadores y email. Te entregamos un informe claro con qué funciona, qué te frena y qué haríamos primero. Sin compromiso.