Comercio Local
Retener a un cliente es cinco veces más barato que captar uno nuevo. Y casi ningún comercio lo trabaja.
Un comercio de proximidad tiene una ventaja enorme sobre cualquier marketplace: conoce a sus clientes. Y una debilidad igual de grande: normalmente no tiene forma de hablar con ellos cuando no están en la tienda. Resolver eso es lo más rentable que puede hacer.
Lo primero es capturar el contacto sin que resulte pesado: en el cobro, con el ticket digital, al hacer una reserva de producto, al entrar en el club. Basta con nombre y email o teléfono, y un motivo claro para dártelo —enterarse antes de las novedades, un descuento de bienvenida, acceso a preventa—.
Después, el canal. En comercio de proximidad el canal de difusión de WhatsApp suele rendir más que el email, porque se lee casi siempre y encaja con la relación cercana que ya tienes. El email es mejor para contenido más largo y para segmentar. Lo habitual es llevar los dos con funciones distintas.
Y el contenido: llegada de producto nuevo, preventa para clientes del club, consejos de uso o cuidado, y campañas de temporada. Lo que no funciona es el descuento constante, que te entrena al cliente a no comprar nunca a precio completo.
Se mide por visitas a tienda influidas y por recurrencia: cuántos clientes vuelven y cada cuánto.
En cobro, ticket y club, sin resultar pesado.
El que mejor rinde en proximidad, bien configurado.
Piezas más largas y segmentación por interés.
Llegada de género y preventa para clientes del club.
Sin caer en el descuento permanente.
Cuántos vuelven y cada cuánto.
Estado de la base, plataforma y cumplimiento legal.
Segmentos, calendario y automatizaciones prioritarias.
Plantillas, flujos y formularios de captación.
Pruebas A/B y mejora continua de resultados.
El comercio de proximidad compite de forma distinta según el barrio y la ciudad. Elige tu zona.
En comercio de proximidad, canal de difusión de WhatsApp para inmediatez y email para contenido más largo. Lo ideal es llevar los dos con funciones distintas y no duplicar mensajes.
En el cobro, con un motivo claro: enterarse antes de la llegada de producto o acceso a preventa. Si el motivo es bueno, la gente lo da sin problema.
Dos o tres veces al mes como máximo, y siempre con algo que decir. La sobrecomunicación en un canal tan personal como WhatsApp se paga con bajas inmediatas.
Puntualmente sí; como norma no. El descuento constante entrena al cliente a esperar rebaja y destruye tu margen. Funciona mejor el acceso anticipado o el trato preferente.
Revisamos redes, web, buscadores y email. Te entregamos un informe claro con qué funciona, qué te frena y qué haríamos primero. Sin compromiso.