Restauración
El 68% de las búsquedas locales acaba en visita o llamada en 24 horas. Ahí es donde se decide tu servicio.
Cuando alguien busca dónde comer, casi nunca escribe el nombre de un restaurante: escribe qué le apetece y dónde. «Arrocería en Mataró», «restaurante para cenar en pareja Maresme», «menú del día cerca de mí». Ese es tu campo de juego, y se gana con SEO local, no con publicaciones.
La pieza central es Google Business Profile. Recibe más visitas que tu web y que tu Instagram juntos, y es donde el cliente ve fotos, horario, carta y reseñas antes de decidir. Una ficha completa, con fotos actuales, categorías correctas, productos cargados y publicaciones periódicas rinde más que cualquier otra acción de marketing que puedas hacer con el mismo esfuerzo.
Después está tu web, que en la mayoría de restaurantes es el eslabón débil: carta en PDF —que Google no lee bien y el cliente no puede consultar en el móvil sin hacer zoom—, sin página propia para cada propuesta y sin datos estructurados de menú, horario ni ubicación. Corregir eso multiplica las búsquedas por las que apareces.
Y está el trabajo de reseñas, que es SEO puro: volumen, frecuencia, respuesta y palabras clave dentro de las propias reseñas influyen en el mapa. No se compran ni se inventan; se piden bien y en el momento adecuado, con un sistema que no incomode.
El radio real donde se decide tu negocio son unos tres kilómetros. Optimizar para «restaurante Barcelona» no te sirve de nada si tu comensal está a diez minutos andando.
Ficha completa, categorías, productos, fotos y publicaciones.
Circuito para pedirlas y protocolo de respuesta.
Fuera el PDF: cada propuesta con su página y sus datos estructurados.
Schema de restaurante, menú, horario y ubicación.
Páginas que atacan las búsquedas de proximidad reales.
Posiciones en mapa, llamadas y cómo llegan a ti.
Diagnóstico técnico y mapa de oportunidades.
Arreglamos lo que impide rankear antes de crear nada.
Publicación sostenida sobre las búsquedas prioritarias.
Enlazado interno, señales locales y menciones.
Trabajamos con restauración en varias zonas, cada una con su propia dinámica de reservas y estacionalidad.
La ficha, sin discusión, si hay que elegir. Recibe más visitas y está más cerca de la decisión. Pero la web sostiene la ficha: si tu carta no es consultable en móvil, pierdes al cliente justo cuando ya te había encontrado.
Porque Google la indexa mal, no puede mostrar tus platos en resultados y el cliente tiene que hacer zoom en el móvil. Pasar la carta a página web multiplica las búsquedas por las que apareces y mejora la experiencia justo en el momento de decidir.
Sí, con el momento y el canal correctos: al cobrar, con un QR discreto, o por email al día siguiente si tienes el contacto. Lo que no hacemos nunca es comprarlas ni incentivarlas con descuentos, que además incumple las normas de Google.
La ficha de Google puede mover posiciones en semanas porque es un trabajo muy directo. La parte de web y contenido es un recorrido de 3 a 6 meses.
Revisamos redes, web, buscadores y email. Te entregamos un informe claro con qué funciona, qué te frena y qué haríamos primero. Sin compromiso.