Restauración
Cada reserva es un email. Con eso se llena la sala floja sin depender de ninguna plataforma.
El problema de un restaurante casi nunca es el viernes: es el martes de noviembre. Y para eso las plataformas no sirven, porque cobran comisión igual y no te dejan hablar con tu cliente. El email sí.
Lo primero es capturar el contacto, que es donde casi todos fallan. Al reservar, en el ticket con un QR, al pedir la wifi, al entrar en el club de fidelización. Cada comensal que pasa por tu sala es un contacto que puedes recuperar sin pagar a nadie, y ahora mismo lo estás dejando ir.
Después está la segmentación, que en restauración es más simple que en otros sectores pero igual de rentable: quién viene entre semana y quién en fin de semana, quién viene en grupo, quién pidió menú de empresa, quién no aparece desde hace tres meses. Cada uno recibe cosas distintas.
Y las automatizaciones: bienvenida al club con un detalle, felicitación de cumpleaños con invitación —que es de lo que mejor convierte en todo el marketing de restauración—, recuperación de quien lleva tiempo sin venir, y aviso de temporada o carta nueva. Todo eso se monta una vez y trabaja solo.
El resultado que se mide es directo: cubiertos generados por envío y comisión ahorrada frente a haber llenado esas mesas por plataforma.
En reserva, ticket, wifi y club, sin incomodar.
Entre semana, fin de semana, grupos y dormidos.
La secuencia que mejor convierte en restauración.
A quien lleva meses sin venir, con motivo real.
Carta nueva, producto de temporada, fechas señaladas.
Reservas atribuidas y comisión ahorrada.
Estado de la base, plataforma y cumplimiento legal.
Segmentos, calendario y automatizaciones prioritarias.
Plantillas, flujos y formularios de captación.
Pruebas A/B y mejora continua de resultados.
Trabajamos con restauración en varias zonas, cada una con su propia dinámica de reservas y estacionalidad.
En el momento de la reserva es lo natural. Después funcionan bien el QR en el ticket con un incentivo pequeño y el alta de wifi. Lo que no hacemos es pedir datos a mitad de servicio.
Una vez al mes de contenido y las automatizaciones cuando toquen. Enviar más quema la lista y la baja no se recupera.
El cumpleaños con invitación a algo, con diferencia. Y el aviso de carta de temporada a quien ya vino en esa misma temporada el año anterior.
Con los habituales sí, y es lo que hace que la captura sea automática. Si el tuyo no lo permite, se trabaja con exportaciones periódicas.
Revisamos redes, web, buscadores y email. Te entregamos un informe claro con qué funciona, qué te frena y qué haríamos primero. Sin compromiso.