Restauración
Cada vez más gente pregunta a una IA dónde comer. Si no sales en esa respuesta, no entras en la lista.
Prueba tú mismo: pregúntale a ChatGPT o a Perplexity dónde comer arroz en el Maresme, o cuál es el mejor sitio para una cena de empresa en Mataró. Te va a dar una lista de tres o cuatro nombres. Si el tuyo no está, acabas de descubrir un canal que se te está escapando entero.
En restauración este comportamiento crece rápido porque la pregunta es conversacional por naturaleza: la gente no busca «restaurante Mataró», pregunta «dónde puedo cenar bien con niños cerca de la playa». Y la IA responde con nombres, no con enlaces.
Lo que hace que un modelo te cite es coherencia de datos y presencia en las fuentes que ha leído: que tu nombre, dirección, tipo de cocina y horario sean idénticos en tu web, tu ficha de Google, los directorios y las plataformas; que tengas contenido propio que describa sin ambigüedad qué cocinas y para qué ocasión sirves; y que aparezcas en listas, guías y prensa local, que es de donde estos modelos beben.
La medición es concreta: definimos una batería de preguntas —las que haría tu cliente— y las lanzamos periódicamente en cada motor, registrando si sales, con qué descripción y junto a qué competencia. Esa foto inicial suele ser reveladora, porque casi siempre aparece algún competidor que ni sabías que estaba trabajando esto.
Qué responden hoy los motores sobre tu categoría y zona.
Mismo nombre, dirección y descripción en todas las fuentes.
Schema de restaurante, menú, ocasión y horario.
Descripción inequívoca de qué cocinas y para qué ocasión.
Guías, listas y prensa local que los modelos leen.
Evolución de menciones por motor y por pregunta.
Consultamos los motores y registramos el punto de partida.
Schema, entidad y coherencia de datos en todo el sitio.
Piezas diseñadas para ser citadas, no solo leídas.
Informe de menciones y ajuste continuo.
Trabajamos con restauración en varias zonas, cada una con su propia dinámica de reservas y estacionalidad.
Cada vez más, sobre todo para planificar con antelación o en destino desconocido. Para la decisión de última hora sigue mandando el mapa de Google, pero la lista corta se forma antes y ahí es donde te la juegas.
Sí. Lanzamos una batería fija de preguntas en cada motor de forma periódica y registramos si apareces, cómo te describe y con quién te compara. No es un ranking exacto, pero la tendencia es muy clara.
Comparte base pero el criterio cambia: Google elige qué enlace mostrar, la IA elige a quién citar. Eso premia la coherencia de datos y la claridad descriptiva por encima de la autoridad de enlaces.
Como complemento del SEO local, sí, porque casi todo el trabajo de base sirve para ambos. Como canal aislado todavía no lo justificaríamos.
Revisamos redes, web, buscadores y email. Te entregamos un informe claro con qué funciona, qué te frena y qué haríamos primero. Sin compromiso.